Ganadores del Oro en el Festival Fenacies 2021

Alumnos de FCOM de la UM se llevan el premio por segundo año consecutivo
Ganadores del Oro en el Festival Fenacies 2021

“Un 11 de setiembre de 2020 surgió la idea de hacer un corto para ganar experiencia y probarnos más en nuestros roles fuertes, un 12 de setiembre de 2021 nos llevamos el Oro”, afirma Mateo Lago, productor del cortometraje “Hojeos”, película ganadora del Fenacies de Oro 2021 y del premio al mejor cortometraje nacional en la categoría universitaria. 

En 2020, los estudiantes de cuarto año de la Licenciatura de Comunicación también obtuvieron los mismos galardones por su cortometraje “Los pibes”, realizado como parte del proyecto final de carrera en la UM. Fenacies es uno de los festivales más importantes y concurridos del país y tiene reconocimiento a nivel mundial. Este año se llevó a cabo la XI edición durante la semana del 6 al 12 de setiembre. En ella participaron más de 1100 personas provenientes de 16 países y 3 continentes distintos. Fueron seleccionados 192 cortometrajes de 429 que se inscribieron, “Hojeos” fue uno de ellos y se llevó el premio ganador. 

En la siguiente entrevista, sus creadores hablan sobre el corto, cómo fue su realización y de los premios obtenidos en el Festival Fenacies 2021.  

Con ustedes… ¡Hojeos!

El cortometraje cuenta la historia de una chica tímida que se ve atraída por un grafitero que ingresa a la cafetería donde trabaja. El chico se vuelve un cliente con el que interactúa de manera anónima, colgando dibujos en una cartelera del lugar. Un día él deja de ir y, por miedo a no volver a verlo, se ve obligada a revelar quién está detrás del tapabocas. El filme trata las temáticas de la mirada en época de pandemia y la inseguridad que se puede tener al momento de comunicar sentimientos. Fue filmado en enero de 2021 como proyecto particular de los estudiantes utilizando el equipo técnico y las islas de edición que ofrece la UM.

Hojeos

“Queríamos crear algo propio, aprovechando los conocimientos aprendidos en FCOM”, sostiene Eliana González, directora y montajista del filme, quien explica que las asignaturas de Producción y Realización cinematográfica le permitieron crear un portafolio de piezas audiovisuales, generar contactos y presentarse en festivales. “Lo bueno de esta experiencia fue que creamos una historia sin el feedback que solemos tener de los profesores y nos tiramos al agua para ver qué pasaba”, declara y explica: “Fue todo a pulmón porque no había presupuesto. Teníamos el apoyo de la Universidad en la parte técnica, que fue fundamental, pero el staff eran compañeros y amigos. Les estamos recontra agradecidos, de verdad”. 

“Unos genios ellos. El corto tuvo sus temas. Nos perdimos nuestras vacaciones, prohibido olvidar”, añade Gonzalo Palomeque, guionista y director de sonido del corto: “Nadie nos corría con el deadline, pero aprovechamos a filmar en verano porque era cuando más o menos todos podíamos, entremedio de los exámenes y las vacaciones”, afirma: “igualmente, lo vimos como una oportunidad para dejar de poner excusas y demostrar que podíamos hacer algo que dependiera enteramente de nosotros, fuera del marco de una materia”.

Lago declara que coincide con su compañero y cuenta que cada rodaje es distinto y representa un nuevo reto en todos los sentidos. En esta ocasión, como productor, tuvo que organizarse y crear su propio “Excel mental y no mental con preguntas y respuestas”: “¿Uno o dos días de rodaje? ¿el fin de semana o entre semana? ¿actores conocidos o casting nuevo? ¿tenemos lugar? ok, y si llueve, ¿dónde filmamos? Es un viaje, pero vale la pena vivirlo”, afirma.

González agrega que, a pesar de los problemas técnicos que siempre surgen, en su opinión, el mayor desafío que tuvieron fue comunicar un mensaje que se entendiera y pudiera traspasar la pantalla: “Sabíamos que era una historia pequeña y un ejercicio de verano con el que nada teníamos para perder pero, aún así, queríamos que los espectadores pudieran sentirse identificados con los personajes y creo que lo logramos”. 

Sobre el festival y los galardones

“El día de la entrega de premios teníamos reunión de tesis, a la misma hora, me acuerdo clarito. Como generalmente mandamos nuestros cortos a miles de certámenes y nunca quedamos, dijimos: ‘Ya fue, no vamos a ganar. Que vaya alguno, por las dudas, pero el resto nos juntamos para la tesis’. En la mitad de la reunión empiezan a llegar mensajes de Mateo contando que habíamos ganado el Oro del festival”, recuerda González y afirma: "Lo que más choca es el hecho de que venga alguien de afuera y reconozca un trabajo tuyo, eso es tremendo. Y, sobre todo, si ganás el premio al mejor corto del festival. Éramos más de 1100 personas las que nos presentamos, se ve que hicimos algo un poquito mejor que el resto. No será un Óscar, pero para el nivel que estamos, es importante. Y lo mejor fue haberlo hecho con compañeros de toda la carrera, que además son amigos”.

Lago expresa un agradecimiento especial a todos los que formaron parte, tanto dentro como fuera del set, y declara: “Si tuviera que dar un consejo a los estudiantes de FCOM, les diría que se inscriban en todos los certámenes que puedan, incluso si piensan que no tienen chances de ganar, porque nunca se sabe; y que la gente crea porque tiene con qué creer”.

Ahora Hojeos forma parte de la selección oficial del Festival de Cine Nuevo-Detour, junto a “Pulseada”, otro cortometraje realizado por los mismos alumnos de FCOM, más un equipo integrado por compañeros de clase del último grado de la Licenciatura de Comunicación de la UM.

Click aquí para ver la entrega de los premios. 

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