Electromovilidad en FIUM: del discurso a la implementación

La Facultad de Ingeniería de la Universidad de Montevideo (FIUM) fue escenario de la Jornada Técnica “Electromovilidad más allá de los autos”, un espacio de intercambio que reunió a referentes del sector público, la industria y la academia para analizar los desafíos técnicos, regulatorios y operativos que implica la transición hacia la movilidad eléctrica en Uruguay.
Lejos de limitarse a la electrificación de vehículos particulares, la jornada abordó aplicaciones concretas en infraestructura de carga, maquinaria pesada, electrificación agrícola, micromovilidad urbana y transporte eléctrico de pasajeros. El eje común fue claro: la tecnología está disponible, pero el desafío ahora es implementarla de forma coordinada y estratégica.
La actividad contó con la participación de representantes del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), el Centro de Innovación en Organización Industrial (CINOI – FIUM), GTA – Faraday Lab – FING, Swapy, Mekatronic, CVM, REIF Uruguay, MCT y ERGO Soluciones Energéticas – Bitafal, con el apoyo de la ANII.
Acompañar el crecimiento de la infraestructura de carga
Uno de los temas centrales fue el desarrollo de infraestructura de carga. Durante su exposición, María Natalia Casanova Dubosc, del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), destacó que el crecimiento sostenido del parque de vehículos eléctricos ya está generando nuevas exigencias en el sistema.
“En este momento, podemos decir que hay una demanda suficiente como para una oferta diversificada”, señaló durante la jornada, en el marco de un escenario de expansión del sector.
Uruguay cuenta con una matriz energética mayoritariamente renovable y con una red de cargadores en expansión. El desafío, coincidieron los participantes, es asegurar que esa infraestructura evolucione al ritmo de la adopción tecnológica.

La maquinaria pesada avanza hacia su implementación
Más allá del transporte liviano, la jornada abordó la electrificación en sectores productivos como la construcción, la forestación y la industria. Investigaciones desarrolladas desde el Centro de Innovación en Organización Industrial (CINOI – FIUM), con apoyo de la ANII, muestran que la movilidad eléctrica en maquinaria pesada ya no es una hipótesis futura, sino una alternativa técnicamente viable.
Durante la presentación de los avances del proyecto financiado por el Fondo Sectorial de Energía, Marcelo Berglavaz Elgart, director de la carrera de Ingeniería Industrial de FIUM e integrante del CINOI, reflexionó sobre el estado actual del sector y planteó que el desafío ya no pasa por cuestionar la posibilidad de electrificar la maquinaria pesada, sino por entender cómo y en qué condiciones puede implementarse de forma eficiente.
El relevamiento internacional realizado por el equipo de profesores, investigadores y alumnos de FIUM identificó una creciente oferta de maquinaria eléctrica en el mercado global, señal de la madurez que está alcanzando esta tecnología.

La electrificación agrícola se vuelve una opción viable
En el sector agropecuario, Santiago Martínez de GTA – Faraday Lab – FING presentó avances vinculados a la propulsión eléctrica en maquinaria agrícola, especialmente en sistemas de fruticultura.
Los resultados mostraron que la electrificación de maquinaria agrícola en fruticultura es técnicamente viable para el contexto productivo uruguayo. Además de eliminar emisiones locales de escape, los modelos analizados muestran potencial de ahorro operativo y mejoras en eficiencia energética.
Estos resultados abren nuevas posibilidades para integrar innovación tecnológica y sostenibilidad en uno de los sectores estratégicos del país.

Micromovilidad y el desafío del delivery
La conversación también abordó un punto provocador: mientras ómnibus, taxis y autos avanzan en su electrificación, otros sectores urbanos todavía presentan oportunidades claras de transformación.
“Electrificamos autos, ómnibus y taxis, pero, ¿y el delivery?”, fue una de las preguntas que atravesó el debate.
En este contexto, Martín Piñeyro de Swapy presentó el modelo desarrollado por la empresa, una startup uruguaya que impulsa soluciones de baterías intercambiables para vehículos eléctricos livianos, especialmente orientadas al sector del delivery y la micromovilidad urbana.
Las soluciones de baterías intercambiables y nuevos modelos de negocio vinculados a la micromovilidad plantean alternativas para superar barreras como la autonomía o los tiempos de carga, demostrando que la innovación no es solo tecnológica, sino también logística y empresarial.

Optimizar la carga para escalar el transporte eléctrico
En el ámbito del transporte público, se presentaron desarrollos vinculados a la optimización matemática de la carga de flotas eléctricas.
Modelos aplicados en conjunto con empresas del sector permitieron reducir significativamente los picos de potencia requeridos para la carga de buses eléctricos, además de generar ahorros energéticos relevantes.
Durante su presentación, Marcelo Castelli, de MCT y alumni de la FIUM, abordó la importancia de optimizar los procesos de carga, no solo en términos de consumo energético, sino también por su impacto en la vida útil de las baterías y en la eficiencia general del sistema.

El desafío pasa por decidir e implementar
La jornada cerró con un panel de análisis del sector y sus oportunidades, que reunió a referentes de la industria y la operación en Uruguay. Participaron Enzo Melani de ERGO – Bitafal, Luis Rodríguez de CVM, Pablo Caldeiro de REIF Uruguay y Enrique Olivet de Mekatronic, en una mesa redonda que permitió contrastar miradas y experiencias desde distintos ámbitos de la electromovilidad.

A lo largo del encuentro emergió un consenso transversal: Uruguay cuenta con condiciones favorables para avanzar en la transición hacia la movilidad eléctrica, incluyendo una matriz energética renovable, conocimiento técnico y experiencia acumulada en transporte eléctrico.
Una de las ideas que sintetizó el espíritu de la jornada fue clara: la tecnología y la energía renovable ya están; el desafío ahora pasa por la toma de decisiones.
El intercambio reafirmó la importancia de la articulación entre academia, industria y sector público para transformar evidencia técnica en implementación concreta. En ese sentido, la FIUM se consolida como un espacio de encuentro donde la universidad no solo analiza las transiciones tecnológicas, sino que también contribuye activamente a impulsarlas.



