El gran camino de los docentes homenajeados

La Universidad de Montevideo realizó el acto de apertura del curso académico 2026, donde se conmemoró a aquellos docentes con 25 años ininterrumpidos de antigüedad en la universidad. El evento se llevó a cabo el día 23 de abril en el Centro de Eventos del Parque de Innovación del LATU. Durante la jornada, algunos profesores nos compartieron recuerdos de sus inicios en la UM y las emociones que sintieron al recibir un reconocimiento tan especial.
Carlos Folle, doctor en Mangement por la Universidad de Navarra, profesor de Dirección Comercial y Dirección de Empresas Familiares en la Escuela de Negocios (IEEM), relata que los primeros años como profesor fueron muy “sacrificados”. “Daba clases part time en el IEEM, y me intentaban convencer de convertirme en profesor full time. Yo al principio no quise, pero después me arrancó a picar el “'bichito'”, explica.
En el año 2001, Folle se fue junto a su familia a España para realizar su doctorado en Management. Para el 2005, se convirtió en el administrador general de la Universidad.

Felipe Rotondo es doctor en Derecho y Ciencias Sociales y Doctor en Diplomacia por la Udelar. Se desempeña como profesor en cursos de maestría de la Facultad de Derecho (FDER). Ingresó a la Universidad en el año 1998 y tuvo un recorrido por la UM que él mismo describe como muy bueno: “Cuando me dieron el formulario para venir al acto, me puse en el área de Derecho, pero pasé por la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía y por la Facultad de Humanidades y Educación. También me tocó ser alumno. Para mí la institución es magnífica y ha sido un honor vivir esta experiencia”, narra. Rotondo explica que lo mejor de la Universidad de Montevideo es la relación entre las personas y los fundamentos que tiene la institución vinculados al estudiante como ser humano.

Uno de los reconocidos de la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía (FCEE) fue Humberto Barrella, quien ingresó a la Universidad en 1995. “Este momento me emociona un poco porque ya son muchos años acá”, comienza el profesor. Este 2026 dictará su trigésimo segundo curso en la UM. “Entré cuando la Facultad se estaba recién armando y tuve la suerte de quedarme”. En cuanto al reconocimiento otorgado, Barella expresa que es una “gran satisfacción” ser reconocido en un ambiente “tan lindo como este”.

Cecilia Soler es doctora en Filosofía por la Universidad de Navarra. Comenzó en la Universidad de Montevideo en el año 1998. Actualmente se encuentra en la Facultad de Humanidades y Educación (FHUMyE) dictando cursos de Antropología y Ética. “Había estudiado y trabajado en el área de sistemas, pero después, más de grande, se me despertó la inquietud por la filosofía. Hice mi licenciatura en Roma y cuando regresé a Uruguay estaba comenzando la UM, ahí empecé a dar clases”, detalla Soler.
Algo que resalta la PhD es que todo el camino de enseñar fue un “proceso de aprendizaje continuo”, ya que no venía del área de la educación. “Poco a poco fui aprendiendo y, ahora, mirando para atrás, solo puedo agradecer porque la docencia fue un gran regalo”.
Por último, describe su recorrido por la UM como “muy gratificante” en el que espera dejar una huella en los alumnos. “Me toca enseñar materias que permiten profundizar en temas como lo que uno quiere en la vida, el sentido de esta, el para qué de las cosas, eso es un plus de la universidad y es un honor llevarlo a la práctica”.

Cecilia Elorza trabaja en la UM desde 1998 dictando cursos de inglés para Finanzas, Comercio y Banca, Inglés Médico y, actualmente, se desempeña como docente de Inglés Técnico en la Facultad de Ingeniería (FIUM). “Empecé muy joven y con mucho susto”, comienza Elorza. “Todo era muy chico, éramos pocos, recién estaba comenzando y sentía mucha responsabilidad”, relata.
Con el paso de los años, todo comenzó a agrandarse y ese “miedo” desapareció a medida que fue dictando más y más clases. “Me divertí mucho, siempre hubo respeto con los alumnos y un ambiente donde podías crecer y crear, estando siempre respaldada. Me quedan recuerdos muy lindos; podría estar hablando horas, se siente como si no hubiera pasado el tiempo”. Su recorrido por la UM lo describe como uno de aprendizaje, repleto de emociones y satisfacción.

Alberto Sosa, del Centro de Ciencias Biomédicas, es médico internista y geriatra. Fue director académico del CCB y se desempeña como docente de Geriatría en la Especialidad de Medicina de Emergencia. En primera instancia, Sosa destaca un valor importante de la unidad en la que trabaja desde hace tantos años: ”El centro siempre tuvo en cuenta al hombre como una unidad, lo singular, tanto para el profesor como para el alumno. Buscando, no solo la calidad técnica del docente sino también su condición humana, que para la universidad es un factor importantísimo”.

Sobre su labor en la Universidad y el hecho de haber sido reconocido en el pasado acto del 23 de abril, manifiesta lo siguiente: “Me siento satisfecho de haber podido dar algo por una Universidad que da tanto por los alumnos, porque estos alumnos son los que van a actuar dentro de la sociedad y mejorarla”. “Siempre me sentí en mi casa... siempre con calidez, sinceridad, honestidad y dando lo mejor que uno puede dar”, agrega.
Reconocer estas trayectorias es celebrar la historia de la UM y el legado de quienes la construyen día a día en las aulas, acompañando a los estudiantes en su formación académica, sin perder el foco en lo humano. Agradecemos nuevamente su entrega, compromiso y valioso aporte a nuestra comunidad universitaria.





