Psicología al servicio de la comunidad: la experiencia de la FPSICO en el barrio Santa Eugenia

Estudiantes, docentes y alumni de la Facultad de Psicología de la Universidad de Montevideo participan en una experiencia de atención y evaluación psicológica de niños y jóvenes en la policlínica de la fundación Cireneos en el barrio Santa Eugenia, donde ponen en práctica sus conocimientos y se acercan a las necesidades de la comunidad
Psicología al servicio de la comunidad: la experiencia de la FPSICO en el barrio Santa Eugenia

Desde el año 2022, la policlínica de Cireneos en el barrio Santa Eugenia (Bañados de Carrasco) cuenta con un área de atención en salud mental a la comunidad. El equipo de profesionales, integrado actualmente por seis psicólogas con distintas especializaciones, trabaja para responder a las necesidades de niños, jóvenes y adultos del barrio. Cireneos es una asociación civil sin fines de lucro, fundada en 2017 por jóvenes misioneros y el sacerdote Juan Andrés Verde, que busca brinda apoyo integral a las familias de la zona.  

Desde 2026, la Facultad de Psicología (FPSICO) de la Universidad de Montevideo impulsa en la policlínica una experiencia de prácticas que permite a estudiantes y alumni acercarse a la práctica profesional, contribuir al acompañamiento de jóvenes en el barrio y dar una respuesta más amplia a necesidades de la zona. 

La experiencia comenzó con una prueba piloto en la que tres estudiantes y una alumni de la FPSICO realizaron evaluaciones psicológicas a cuatro niños del barrio. Los resultados ampliamente positivos de esa primera instancia permitieron formalizar la propuesta, que actualmente se desarrolla tres veces por semana y alcanza a alrededor de 40 niños. 

El proceso de intervención incluye entrevistas con padres, referentes adultos, instancias de intercambio con los niños, la aplicación de diferentes herramientas y técnicas de evaluación y la posterior elaboración de informes. A partir de los resultados obtenidos, se realizan recomendaciones y se propone derivar a los pacientes a tratamientos psicológicos y de fonoaudiología, entre otras especialidades, según las necesidades identificadas.

Yanina Pereyra


“Hasta ese momento la salud mental no estaba abordada” 

Yanina Pereira Velázquez, licenciada en Psicología, docente de la Universidad de Montevideo y referente del área de Salud Mental de la policlínica, forma parte del equipo de profesionales desde sus inicios. Según recuerda, la creación del área respondió a una necesidad concreta del barrio: “Cuando comenzamos a pensar en un área de salud mental en 2022 fue algo muy innovador. Hasta ese momento no había presencia de psicólogos, es decir, la salud mental no estaba abordada. En ese momento comencé a trabajar sola con niños y jóvenes. Luego en el 2024 se fueron sumando otras profesionales”, explicó. 

A medida que crecen las demandas de la comunidad, y en la búsqueda de nuevos recursos, surgió la posibilidad de establecer un vínculo con la Universidad. Para Pereyra, esta articulación permite responder mejor a necesidades de la comunidad, al mismo tiempo que se ofrece a los estudiantes un espacio de aprendizaje: “Nosotros hemos intentado con la Universidad trazar un puente colaborativo que nos permite cubrir y atender ciertas necesidades que vamos identificando y, al mismo tiempo, ofrecer un ámbito a los estudiantes donde puedan desarrollar prácticas reales”, sostuvo.  

Este nuevo espacio, según explicó, también incluye el desafío de tratar de comprender a las personas más allá del motivo de su consulta, conocer el contexto en el que viven fuera del espacio y ganarse la confianza de las personas para construir vínculos con la comunidad. “Cuando vas a trabajar en una comunidad, es necesario poder ir un poquito más allá del lugar puntual donde atendés para conocer a la gente que vive en el barrio y que la gente también te conozca. Poder trascender esa barrera de ser considerado un extranjero requiere un involucramiento distinto”, destacó.

Psicología al servicio de la comunidad: la experiencia de la FPSICO en el barrio Santa Eugenia


La experiencia clínica como parte de la formación 

Para quienes participan de la iniciativa, las prácticas representan una oportunidad de trasladar y aplicar los conocimientos adquiridos durante la carrera a situaciones concretas, con las responsabilidades y los desafíos que eso implica.  

En una etapa inicial, los estudiantes y alumni deben realizar una evaluación para entender el funcionamiento cognitivo de los pacientes. Así, identifican sus fortalezas y debilidades, elaboran un informe y realizan una devolución a la familia que incluye recomendaciones y derivaciones con diferentes servicios y especialistas. Sin embargo, esto es una pequeña parte del proceso. Pereyra advirtió que uno de los principales desafíos aparece cuando se identifica la necesidad de un tratamiento específico: “No es solo la evaluación. La evaluación nos da una muestra, una foto de la realidad. Pero nos falta toda otra parte, que sería poder concretar el acceso al tratamiento real que ese niño o joven necesita”. 

En este sentido, Josefina Chadicov, licenciada en Psicología por la Universidad de Montevideo, quien participa del proyecto, destacó que la experiencia exige desarrollar criterio para interpretar información, comprender el contexto de cada caso y elaborar conclusiones que puedan resultar útiles para las diferentes familias que son atendidas. “Estas prácticas son muy enriquecedoras para mi desarrollo profesional. Enfrentarse a estas situaciones y realidades en un período tan corto e intenso, me ayuda a tratar mejor con los niños y con sus familias. Miro para atrás y no puedo creer la cantidad de chicos que vi en tan poco tiempo y la seguridad que adquirí dentro de lo que es mi rol”, destacó.

Josefina Chadicov


“Ser psicólogo implica contribuir al bienestar de los demás”  

Además de los aprendizajes técnicos, el trabajo en Santa Eugenia invita a reflexionar sobre el sentido de la profesión y la responsabilidad que implica acompañar a otras personas. Conocer las realidades de los niños y sus familias permite comprender que detrás de cada evaluación hay una historia y necesidades particulares.  

Para Chadicov, uno de los aspectos más significativos de la experiencia es el contacto con realidades diferentes de las propias: “Lo que más me marca en el día a día es conocer estas realidades. Hay cosas que son muy duras de escuchar, pero también pienso en lo importante que es darles al menos ese rato de evaluación. Que los niños entiendan que les estamos dando atención, que nos importa; y que los padres sepan que sus hijos nos importan y que ellos merecen esto. Es sumamente gratificante”. 

Además de esto, para Yanina, las prácticas clínicas también permiten que los estudiantes comprendan cómo adaptar y articular los conocimientos teóricos y las herramientas técnicas a las particularidades de cada caso. “Ser psicólogo implica contribuir al bienestar de los demás, y en ese encuentro con el otro se despliega una historia, ciertos recursos teórico-técnicos, un montón de variables nuevas que se ponen en juego. Es decir, la intervención profesional en un ámbito comunitario requiere cierto ajuste de la formalidad de la teoría y de la técnica”, sostuvo. 

Esta mirada también se vincula con la formación que Chadicov continúa desarrollando en la Maestría en Terapias Contextuales y Contemporáneas de la FPSICO, donde se especializa en niños y adolescentes. “Evaluar a tantos chicos, en un período tan corto de tiempo, me permitió entender que no todo funciona para todos. Esa es una idea que se conecta directamente con la mirada contextual que trae la maestría. Busco una forma más flexible de trabajar donde estoy más atenta a las singularidades de cada caso”, explicó. 

Para Pereyra, el valor de estas instancias de prácticas universitarias trasciende el aprendizaje de herramientas técnicas y contribuye en la construcción del perfil profesional de quienes participan en ella. Así, invita a reflexionar sobre el tipo de psicólogo que quieren llegar a ser. “Una pasantía, en primera instancia, deja un crecimiento personal. La riqueza de las prácticas está en lo que representa para la identidad profesional, en eso que impacta en la construcción de qué tipo de profesional quiero ser”, concluyó.