La Universidad de Montevideo será la primera socia internacional de Global Footprint Network para crear una Academia de Biocapacidad

La Universidad de Montevideo será la primera socia internacional de Global Footprint Network para crear una Academia de Biocapacidad
La organización internacional eligió a la Universidad de Montevideo como su primer socio académico a nivel mundial para desarrollar un programa único de formación en biocapacidad
La UM fue escogida por Global Footprint Network (GFN) como su primera socia académica a nivel mundial para desarrollar la Academia de Biocapacidad: una iniciativa inédita que buscará formar a líderes del sector público y privado para enfrentar uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo: el sobregiro ecológico del planeta.
Esta alianza representa un reconocimiento internacional a la capacidad académica de la Universidad y la posiciona como un referente en la formación de los profesionales que diseñarán las políticas públicas y las estrategias empresariales para hacerle frente a un mundo con crecientes desafíos a nivel ecológico.
La Academia tendrá su sede en Uruguay y convocará a 30 líderes de Argentina, Brasil, Bolivia, Paraguay y Uruguay, países que integran el grupo de las veinte naciones con mayor biocapacidad del mundo. Los participantes serán seleccionados con el apoyo de organismos internacionales y contarán con becas financiadas por la cooperación internacional. El programa reunirá a referentes del sector público, del sector privado y de organismos multilaterales para desarrollar herramientas que conviertan a la sostenibilidad en una ventaja estratégica para la región.
Una oportunidad para Uruguay y para la región
La elección de Uruguay no es casual. El país integra un grupo reducido de naciones que mantienen una reserva de biocapacidad, es decir, sus ecosistemas regeneran significativamente más recursos naturales de los que la población consume. Actualmente, la biocapacidad de Uruguay es aproximadamente tres veces superior a su demanda interna.
Esta realidad contrasta con la situación de muchas economías desarrolladas. La Unión Europea consume alrededor de 2,2 veces más recursos de los que sus ecosistemas pueden regenerar; Estados Unidos, cerca del doble; y China, aproximadamente 4,5 veces su biocapacidad doméstica.
En este contexto, Uruguay se posiciona como un país con una ventaja estratégica para fortalecer su desarrollo económico y su competitividad frente al cambio climático y la creciente competencia por recursos naturales.
Formar líderes para un mundo en sobregiro ecológico
La Academia de Biocapacidad nace para responder a un escenario en el que la demanda de la humanidad sobre la naturaleza supera la capacidad del planeta para regenerarse, fenómeno conocido como “sobregiro ecológico”.
Más allá de sus consecuencias ambientales, este fenómeno impacta en la economía mundial y genera presiones sobre la seguridad alimentaria y energética, la inflación, la salud pública y la estabilidad social.
El programa buscará brindar conocimientos aplicados y herramientas para que líderes públicos y privados puedan incorporar estas nuevas realidades en la toma de decisiones, el diseño de políticas y las estrategias de inversión.
Su lanzamiento coincide con la entrada en vigor del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, y los cambios en las cadenas globales de comercio. También ocurre en la antesala del Earth Overshoot Day, que este año GFN estima para el 30 de julio.
Sobre Global Footprint Network
Global Footprint Network es una organización internacional dedicada a promover el desarrollo dentro de los límites ecológicos del planeta. Desde 2003 trabaja junto a más de 50 países, 30 ciudades y más de 70 socios internacionales desarrollando herramientas científicas que orientan decisiones de política pública, inversión y planificación para enfrentar el cambio climático y otros desafíos ambientales.
Su principal referente es Mathis Wackernagel, cofundador de la organización y creador del concepto de huella ecológica. Su trabajo ha sido clave para desarrollar indicadores utilizados por gobiernos, organismos internacionales y empresas para medir el impacto del consumo humano sobre los recursos naturales y orientar la toma de decisiones hacia un desarrollo dentro de los límites del planeta.