¿Para qué educamos? Referentes de la FHUMyE participaron en el HUB de Innovación 2026

El sábado 8 de agosto, el decano de la Facultad de Humanidades y Educación, Francisco O’Reilly, y la coordinadora de la carrera de Magisterio de la misma unidad académica, Josefina Calvete, representaron al Centro Ypsilon para el carácter y la virtud en el HUB de Innovación 2026, donde expusieron la ponencia “Educar para el florecimiento: desarrollo del carácter”.
Durante la presentación, dichas autoridades de la FHUMyE reflexionaron sobre la necesidad de que las universidades no se limiten a transmitir conocimientos técnicos, sino que asuman un rol activo en la formación humana y ética de sus estudiantes.
Los desafíos de la universidad actual
Los expositores analizaron los desafíos que debe afrontar la educación superior al trabajar con jóvenes que transitan la etapa de la “adultez emergente”, un período marcado por la exploración y la búsqueda de identidad. En este contexto, señalaron que, ante un entorno cultural que suele priorizar el alto rendimiento académico sin una dirección clara (lo que la literatura denomina "el rebaño excelente") o que puede contribuir a una mayor fragilidad emocional, las universidades deben ofrecer marcos de referencia sólidos.
Frente a este escenario, plantearon que el verdadero sentido de la educación superior no reside únicamente en la acumulación de credenciales o en la inserción laboral, sino también en ayudar al estudiante a descubrir lo esencialmente humano y aprender a vivir una vida plena.
Educar para el florecimiento personal
Como respuesta a estos desafíos, O’Reilly y Calvete propusieron un modelo educativo orientado al florecimiento humano (eudaimonia) a través del desarrollo del carácter.
En este sentido, explicaron la importancia de equilibrar las “virtudes del currículum” (destrezas técnicas orientadas al éxito profesional) con las “virtudes del elogio”, que habitan en el núcleo del ser, como lo son la honestidad, la valentía, la humildad y la fidelidad.
Según plantearon, una formación universitaria completa debe priorizar estas cualidades morales no instrumentales, ya que son las que posibilitan que el futuro profesional oriente su toma de decisiones hacia el bien común.
Respuestas prácticas en el contexto uruguayo
Esta propuesta se ve reflejada en programas específicos que la Universidad de Montevideo ya impulsa a través del Centro Ypsilon. Entre ellos se encuentra el Seminario Educación del carácter y universidad: una serie de talleres e instancias de mentoría durante el primer semestre de la carrera, donde los participantes reflexionan sobre las virtudes del estudiante universitario y el sentido de comunidad, mientras trabajan sobre sus propósitos personales.
También se desarrolla el programa Ser para Liderar (SPL), dirigido a estudiantes avanzados que buscan consolidar un liderazgo virtuoso y una identidad profesional basada en virtudes.
Esta participación de referentes de la UM en el HUB de Innovación 2026 no hace más que subrayar la importancia de seguir impulsando debates académicos y prácticos sobre la educación integral.


