“Hay que apuntar a la excelencia”: los desafíos educativos bajo la mirada de María Laura Tejedor

La docente de Magisterio reflexiona sobre la formación de los futuros maestros, los resultados de las últimas evaluaciones del INEEd y el impacto de la tecnología en el aprendizaje.
“Hay que apuntar a la excelencia”: los desafíos educativos bajo la mirada de María Laura Tejedor

María Laura Tejedor es maestra, magíster en Escritura y Alfabetización por la Universidad Nacional de La Plata y docente de la carrera de Magisterio de la  UM. Actualmente se desempeña como profesora del taller de Didáctica de la Lengua en cuarto año y del grupo de tutoría de primer año.

En sus clases del último año de curso, la profesora trabaja especialmente en la preparación de los alumnos que están próximos a egresar, abordando áreas como la educación rural y artística. “Lo que buscamos es prepararlos al máximo, porque son estudiantes que se encuentran al final de su carrera y se van a insertar en el mundo laboral”, explicó. A su vez, Tejedor hizo hincapié en que muchos de los alumnos transitan prácticas profesionales durante su etapa universitaria, pero remarcó que “una cosa es la práctica y otra es cuando estás solo dando clase”. Luego, dentro de las tutorías de primer año, María Laura acompaña a los alumnos que necesitan algo más de apoyo en áreas como la lectura y la gramática/escritura.

Para la profesora, una de las claves al momento de formar a los futuros maestros es apuntar a la excelencia. “En una clase promedio de 30 alumnos, cada uno va a tener cualidades, virtudes y dificultades distintas. Entonces el docente tiene que estar bien preparado. Por eso yo siempre le digo a mis alumnos que hay que leer mucho, informarse, seguir investigando… Recibirse es el primer paso, pero después deben seguir estudiando”, sostuvo.

En cuanto al nivel de los estudiantes de magisterio en la UM, Tejedor sostuvo que el nivel de exigencia de la Universidad, a nivel alumnos y profesores, apunta a ese nivel de excelencia que cualquier aspirante a maestro debe tener. A su vez, dijo que se les ofrecen las herramientas para “desarrollarse en plenitud” y a aquellos estudiantes que lo necesitan, se los acompaña. “Se busca que todos desarrollen su mejor potencial y puedan crecer”, sentenció.      

La docente también se refirió a los últimos resultados de las evaluaciones del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEEd), que mostraron dificultades en los desempeños de lectura y matemática de los estudiantes de noveno grado.

“Hay que apuntar a la excelencia”: los desafíos educativos bajo la mirada de María Laura Tejedor

- ¿Qué análisis hacés de las evaluaciones del INEEd a alumnos de noveno grado?

Que se está perdiendo el gusto por leer, por esa lectura de curiosidad, de querer investigar, entonces, también estaba generando una brecha entre los alumnos. Estudiantes que no logran los mínimos para poder leer, algo que hoy en día es fundamental, ¿no? Había una brecha, mismo dentro del ámbito público, comparaba el público y el privado, pero también dentro del ámbito público se marcaban brechas que llaman la atención. Eso se daba también en los lugares con menores recursos, que también nos hace pensar y reflexionar, ¿no?

Cómo es necesario buscar una mayor profesionalización docente y que los mejores preparados sean los que vayan a esos lugares donde más necesitan, porque  (la evaluación) hablaba también de la falta de nivel profesional, especialmente en matemática.

Uno hoy se pone a pensar también que los alumnos están viniendo con niveles cada vez más bajos y se hace difícil cubrir lo que plantea el programa anual.

- ¿Qué factores creés que hacen más complicada la tarea del docente?

Yo creo que nos juegan en contra varias cosas. Primero, la necesidad, de tener todo ya. Y eso juega en contra porque, por ejemplo, la inteligencia artificial le hace creer a los alumnos que si buscan las respuestas en ChatGPT las van a tener inmediatamente, y después les queda todo el resto del día libre. Para mí la inteligencia artificial bien usada es bárbara, pero para poder usarla bien tenés que haber leído el material. Si no, no sabés lo que te escribió. Capaz que divagó, y bueno, como no leíste no tenés ni idea de si es verdad o mentira.

Además, para eso también tenés que hacer un buen prompt, y eso es escritura. O sea, no es menor esa escritura. Tiene que ser concreta, sencilla, ordenada… el verbo tiene que estar de determinada manera. Entonces, todo eso implica que, si no lo hiciste bien, te puede responder cualquier cosa.

Por eso, la inteligencia artificial nos está jugando en contra. En el caso de los niños y los adolescentes está el tema de toda la parte visual, en el que la tecnología atrae mucho más que un libro. Entonces es más divertido pasarte una hora en la computadora jugando un videojuego que leyendo el libro de historia que te mandan para estudiar.

Entonces, eso lleva a que cada vez haya menos interés en lo que ofrece la educación a nivel general. Los profesores buscan el aula creativa, un salón que llegue a los alumnos, sin transformarlo en un circo. El objetivo de la escuela no es que sea diversión. No. El alumno tiene que ir a aprender y tiene que conseguir las herramientas. Entonces, es necesario lograr un equilibrio justo. Para mí hay que apuntar a la excelencia. Hay que exigir y exigir.