15.04.2018 |

“Los archivos personales son fuentes para la investigación”

El CEDEI inició sus actividades culturales del año 2018 el 5 de abril con la conferencia de la Dra. Susana Ramírez, quien dictó la conferencia “Los archivos personales. Necesidad de su custodia y organización archivística

¿Qué son los archivos personales? “Son fuentes para la investigación. Son aquellos generados por las actividades realizadas por cualquier persona y el conjunto de documentaciones que recibe a lo largo de toda su vida. Nosotros -en nuestras casas- tenemos nuestro propio archivo personal, pero solo algunos merecen ser conservados. Esto explica que se mantengan en un contexto social, cultural y nacional determinado”, indicó la Dra. Susana Ramírez, citando a la historiadora Olga Gallego.

La oradora habló sobre la situación actual de los archivos. Al respecto, dijo que es muy importante tener en cuenta la trayectoria, manutención y visibilidad que tienen. Hoy existe una gran multitud de archivos que recibe tratamientos diferentes, algunos están muy cuidados y otros abandonados. Tienen diferentes historias archivísticas, lo que los hace documentos únicos y de gran riqueza para los investigadores.

¿Qué pasa con estos archivos? Ramírez explica que no existe un estudio sistematizado del tratamiento que se les puede dar, y que solo se han realizado estudios de caso. Por otro lado, hay una gran diversidad de instituciones donde se conservan: museos, fundaciones y asociaciones. Además, el archivo personal se ve condicionado por su titularidad, ya sea pública, privada o una donación. Por eso, según Ramírez: “Es muy importante tener conciencia del documento único. Entre las líneas de una correspondencia podemos ver la sensibilidad de una persona, las actitudes que tiene ante la vida, sus dimensiones cristianas o sociales. Hay mucho más de lo que está escrito”, explicó la oradora.

¿Qué características van a tener estos archivos? “Siempre son fondos privados. Eso significa que yo con mi archivo puedo hacer lo que me dé la gana y así es que muchos fondos -que no fueron tratados con sensibilidad- se van rompiendo y descolocando”, dijo Ramírez.  Y añadió que es clave para los archivólogos hacer un seguimiento e intentar conseguir la unidad del fondo documental porque, por lo general, todos estos archivos llegan a una institución como fondos cerrados; por ejemplo, cuando los herederos de una familia los fragmentan y solo uno de ellos hace la donación. 

La heterogeneidad de los soportes también entra en juego en este ámbito. Los fondos antiguos se encuentran, en su mayoría, en papel, pero también hay fotografías, retratos, entre otros. Cada archivo tiene su propio soporte y modo de organización que se recomienda mantener intacto para no romper el principio de procedencia. La riqueza de estos archivos va más allá de la mera clasificación de los tipos de documentales: textuales, no textuales, gráficos, etc. 

Para finalizar, Ramírez resumió en tres puntos la función de un archivero: identificar, organizar y comunicar. También hizo hincapié en la realización de inventarios topográficos de origen y destino, un instrumento básico de control que permite localizar y recuperar los documentos.

El CEDEI inició sus actividades culturales del año 2018 el 5 de abril con la conferencia de la Dra. Susana Ramírez. El tema abordado es de particular importancia para el centro, dado que guarda algunos archivos personales, como el de D. Arturo Xalambrí, creador de la Colección Cervantina.

Susana María Ramírez Martín, madrileña de nacimiento y americanista de formación. Es doctora en Historia de América (1999) y en Medicina Preventiva, Ciencias Socio-sanitarias e Historia de la Ciencia (2016) por la Universidad Complutense. También obtuvo un máster en Archivística (2001) por la Universidad Carlos III. Ha estado vinculada a la docencia en diferentes ámbitos e institutos educativos en España y el mundo, y ha desarrollado más de 20 publicaciones en revistas españolas e internacionales. Por su investigación sobre la Expedición de la Vacuna, tema de su tesis doctoral, obtuvo un premio de investigación y participó en la Comisión Nacional creada por el Ministerio de Sanidad para la Conmemoración del Bicentenario de dicha expedición médica.