24.10.2017 |

Homenaje a Rodó en la Biblioteca Universitaria

Se realizó la última edición de “Biblioteca en la Noche” con un ciclo dedicado a José Enrique Rodó en el centenario de su muerte

Se llevó a cabo la última edición de Biblioteca en la Noche. En esta ocasión, se habló de José Enrique Rodó por la conmemoración del centenario de su muerte. La ocasión contó con tres expositores: Dr. Romeo Pérez Antón, vicepresidente de la Universidad CLAEH y especialista en ciencia política; Dr. Adolfo Garcé, docente e investigador en el Instituto de Ciencia Política, Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República, y Ramiro Podetti, profesor y decano de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de Montevideo.

Con un buen marco de público, la presencia del Rector de la UM y profesores y estudiantes interesados, se renovó con esta actividad la propuesta de la Biblioteca Universitaria de recrear un espacio de diálogo abierto a todo el público, desde el pensamiento y la historia hasta las diversas manifestaciones de la cultura contemporánea.

Como parte de la exposición, cada uno de los oradores enfocó su discurso en un aspecto diferente de la vida de Rodó. Adolfo Garcé lo ubicó en la noción de la democracia uruguaya como “comunidad de práctica”. Para él,  la democracia uruguaya se construyó con el aporte fundacional de los caudillos y el apego a la ley del elemento doctoral, pero fue en los primeros veinte años del siglo XX, cuando la figura de Rodó desde el Parlamento y la prensa irradió, no solo el respeto a la ley, sino la tolerancia y la visión de la paz necesaria para la construcción de la república.

En el caso de Ramiro Podetti, su aporte fue dar a conocer a Rodó en sus discípulos y continuadores (en concreto en la obra del peruano Francisco García Calderón), el análisis profundo y certero de los nacionalismos, y la proyección del Uruguay en el plano internacional gracias al pensamiento de Rodó.

Finalmente, Romeo Pérez Antón destacó la visión adelantada en el tiempo de Rodó, partidario de la separación de la Iglesia y del Estado desde una visión de un liberalismo amable, predicado desde su banca de diputado y, años más tarde, desde sus notas de prensa. En estas se daban a conocer las ventajas que la Iglesia podría obtener en un país en el que se hacía imprescindible pacificar para poder avanzar.