| 23/11/2011 - “La formación académica en la UM es muy sólida, de muy buen nivel, y salta a la vista cuando uno se reúne con varios estudiantes que vienen de otras partes del mundo”, destacó el egresado de la Universidad de Montevideo. A continuación una breve entrevista con Ignacio Presno, en la que narra las características de su trabajo.
¿Por qué cree que Thomas Sargent ganó el premio Nobel de Economía? Con sus trabajos desarrollados en los 70 y 80, el profesor Sargent, junto al también galardonado profesor Sims, han sentado las bases para gran parte de la macroeconomía moderna, tanto en el terreno teórico como en el empírico. Su gran contribución radica en modelar las expectativas de los agentes económicos, sobre todo en ambientes con incertidumbre y de varios períodos. Lo que ellos esperan que ocurra en el futuro afecta su toma de decisiones y los precios hoy. Las implicaciones macroeconómicas del modelo pueden depender bastante de cómo forman estos agentes sus expectativas. El rol de las expectativas puede ser determinante. Su teoría de “expectativas racionales” consiste en que los agentes económicos, sean trabajadores o empresas, hacen el mejor uso de la información disponible para predecir eventos futuros, como por ejemplo inflación o políticas fiscales. En el terreno empírico han realizado importantes aportes para identificar el orden de causalidad entre variables económicas, contemplando las reacciones por parte de los individuos a cambio de políticas con el ajuste acorde de sus expectativas. Los trabajos de los profesores Sargent y Sims en esta área han provisto métodos y herramientas a autoridades fiscales y monetarias para evaluar mejor el efecto de sus políticas. Las contribuciones de ambos profesores no se acaban ahí. En los últimos veinte años se han dedicado a desarrollar, de forma independiente pero complementaria, una nueva rama del pensamiento macroeconómico moderno fundada en el hecho de que los agentes no saben exactamente lo que está pasando en la economía. Mientras el profesor Sims asume una capacidad limitada para procesar información por parte de los agentes económicos, el profesor Sargent, junto a su colega Hansen, entiende que los agentes no saben cuál es el modelo real de la economía y por eso toman sus acciones para cubrirse contra los peores escenarios posibles.
¿Qué investigación está llevando a cabo con Thomas Sargent? ¿En qué consiste? El proyecto con el profesor Sargent, y mi coautor profesor Pouzo, está en la etapa inicial. La idea es estudiar la política fiscal y de deuda de EEUU después de la Guerra de la Independencia y la discusión que desató entre federalistas y demócratas.
¿Cómo vive usted el hecho de trabajar con el ganador del Nobel? Con mucha alegría y entusiasmo. Me alegra mucho que lo haya obtenido. Es un excelente profesional, con una personalidad muy especial, sencillo, muy querido por sus estudiantes. ¿Está realizando otros trabajos? Trabajo en varias cosas a la vez. Modelos de default soberano intentando explicar la dinámica de los spreads en las tasas de interés de deuda en economías emergentes, conocidos también como “riesgo país”. En el mismo contexto, también estoy estudiando un mecanismo de contagio de crisis de deuda. Por otra parte, tengo unos proyectos con Anna Orlik sobre el diseño de políticas monetarias creíbles en economías donde el gobierno no puede comprometerse de antemano a cumplir con las políticas anunciadas a implementarse en el futuro.
¿Qué siente que le dejó su paso por la Universidad de Montevideo? La formación académica en la UM es muy sólida, de muy buen nivel, y salta a la vista cuando uno se reúne con varios estudiantes que vienen de otras partes del mundo. No tiene el reconocimiento internacional debido. Los programas son completos, con cursos muy actualizados, lo cual ayuda mucho para enfrentar los desafíos futuros en materia de estudios de postgrado. Yo le estoy muy agradecido por eso a la UM y a sus profesores. También creo que el sistema actual de materias optativas va a ayudar mucho a las generaciones presentes y futuras para acoplar mejor los distintos intereses que los estudiantes puedan tener, tanto aquellos que buscan una preparación fuerte para estudios de posgrado, como para los que prefieren una capacitación más práctica y conveniente para ingresar al mercado laboral.
¿Cómo siente que lo preparó la universidad para enfrentar un doctorado en el exterior? La formación en la UM me ayudó bastante para empezar el doctorado con el pie derecho. En ese sentido, el programa de Máster de Economía -que pude hacer por un año- fue crucial. Ahí uno empieza a familiarizarse con temas del programa de doctorado aprendiendo técnicas de estimación y herramientas analíticas avanzadas, para analizar cuestiones económicas tanto desde una perspectiva teórica como aplicada. Termina siendo muy útil. Sin duda que la apuesta al crecimiento y desarrollo de los diversos programas de maestría es la dirección correcta a seguir. |