09.10.2017 |

Cadenas de valor

Jan C. Fransoo, decano de la Escuela de Postgrados y profesor de la Universidad Técnica de Eindhoven (TU/e) de Holanda en el área de logística, brindó conferencias que congregaron representantes de varias empresas regionales

Jan C. Fransoo, Ph.D es decano de la Escuela de Postgrados y profesor en el área de gestión de operaciones y logística en la Universidad Técnica de Eindhoven (TU/e) de Holanda. Su paso por la Universidad de Montevideo (UM) durante la última semana de setiembre, llegó a través de la invitación de CINOI/UM y Cámara de Logística de Uruguay (CALOG). Su conferencia abierta en el Hotel Sheraton congregó representantes de varias empresas clave de logística en el país y la región. En el correr de la semana, Fransoo realizó presentaciones a referentes de la industria local, y brindó charlas a alumnos y autoridades de la UM. 

A continuación, brindamos la entrevista exclusiva a Jan C. Fransoo.

¿Cómo fue su experiencia en la Universidad de Montevideo?

Esta semana he tenido una experiencia muy interesante con referentes en la Universidad de Montevideo. Hablé con profesores de la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía y la Facultad de Ingeniería en la UM, y también me reuní con personas de la industria. Tuve la oportunidad de realizar visitas a empresas locales y, de esta manera, aprendí un poco más sobre los procesos logísticos de distribución en la industria local y regional.

En términos generales, ¿cuál es su opinión sobre son las tendencias en cuanto a cadenas de suministro y logística en Uruguay?

Mi experiencia ha sido muy breve, pero conseguí captar, a grandes rasgos, la dinámica de la logística en Uruguay. En mi opinión, creo que existen dos aspectos bien claros. El primero, que Uruguay se quiere posicionar como el centro regional de logística (hub logístico). Creo que hay mucha gente trabajando para que esto suceda, y que todavía hay lugar y oportunidad para que la industria privada colabore con el gobierno. Y viceversa. Y más allá del excelente trabajo que se ha hecho en el área, en el puerto de Montevideo con el mejoramiento en la aduana, observo que se ha hecho mucho hincapié en la innovación de la cadena de suministros.

En segundo plano, y es algo que ha sido elemental en mi visita, creo que la tendencia es a la parte de logística urbana, la cadena de distribución en la ciudad. Probablemente uno de los grandes desafíos es que del lado gubernamental no hay muchas políticas establecidas. Aquí es donde yo veo una oportunidad en la que el sector privado puede presentar iniciativas al sector público que beneficien al país. Aquí es donde la Universidad debe jugar un rol fundamental para ayudar al cambio. Una buena manera de hacer esto posible es convocando a la comunidad de directores en logística de todas las industrias y del gobierno. Sin embargo, hay un primer paso que resulta obvio: el uso eficiente de la cadena logística beneficiará el uso de espacios públicos y, además, reducirá el costo para los consumidores, que también mejorará los niveles de eficiencia de los negocios.

En el aspecto educativo, ¿qué cree usted que debe incorporar Uruguay a la disciplina logística? ¿Cómo funciona en Holanda ese rubro en la formación educativa?

La universidad en Holanda y en Alemania, diría que en Europa en general, tiene un sistema con dos caras diferentes. La primera es la universidad de investigación. La segunda es la universidad de enseñanza técnica. La universidad técnica ofrece estudios de grado, en el que los estudiantes, al recibir su título, salen directamente al mercado laboral. Por otro lado, en la Universidad de Investigación los estudiantes se forman en una carrera de grado que les prepara para continuar en una maestría. Al finalizar esta etapa, trabajan para la industria.

En mi caso, soy profesor en una institución universitaria de investigación. Por lo que pude apreciar, en Uruguay no existe un sistema exactamente igual. Esencialmente percibí que los estudiantes van muy a lo práctico antes de incurrir en el mercado profesional. Creo que ese tinte práctico, la incorporación de pasantías al programa educativo, son los aspectos que se destacan en este sistema. También percibo que se adapta muy bien a las demandas reales del país. En mi opinión, las universidades tienen que presentar nuevos desafíos. Por ejemplo, en la Facultad de Ingeniería de la UM pude observar que existe una gama interesante de actividades extracurriculares que promueven la investigación. Esto me parece muy valioso porque alimenta las ganas de solucionar y crear nuevas iniciativas.

Por mi parte, entiendo que, idealmente, se debe formar a los estudiantes para que mejoren el sistema de operaciones y distribución actual. Pero, además, se los debe alentar para mejorar dramáticamente el sistema y las compañías desde dentro. Para esto, el país necesita más personas con un nivel avanzado de educación y que tengan una base teórica fortalecida en las áreas de matemática, informática (más que nada porque se habla mucho del Big Data), y pensamiento sistemático. En el mundo de la logística estas disciplinas son imperantes.

Por último, quisiera destacar que cambiar la educación significa cambiar las formas de operar en el país y animar a los estudiantes a crear nuevas compañías y pensar en nuevos conceptos.

Jan C. Fransoo tiene un doctorado en Dirección de Operaciones y Logística de la Universidad Técnica de Eindhoven (TU/e) de Holanda, donde hoy es decano de la Escuela de Graduados y profesor de Operation Management and Logistics. Ha publicado más de 100 artículos en revistas académicas y libros, y ha dictado varias conferencias sobre operaciones logísticas y cadenas de suministro y abastecimiento. Ha sido catalogado como una de las cien personas más influyentes de la logística en Benelux.