17.08.2017 |

Un doctorado en Economía de la Educación

Juanita Bloomfield, alumni UM y actual docente e investigadora de la FCEE, es candidata a Doctora en Economía (Ph.D) por la Universidad de Amsterdam y ganó una beca ANII para su proyecto final

Juanita Bloomfield comenzó Economía en la UM en 2008. En ese momento no estaba segura de qué enfoque tomaría su carrera. Entre clases e investigación, descubrió la microeconometría aplicada, y eligió ese rumbo. “Al principio de la carrera no tenía del todo claro qué era ser investigadora. En la UM conocí profesores que me inspiraron a seguir estudiando, a investigar, y eso me fue motivando”, contó. Se fue interesando por los datos y, al mismo tiempo, por el área de la educación. “Me interesa la investigación aplicada a tratar de resolver problemas de la sociedad”, agregó.

En 2013 viajó a Países Bajos para cursar una maestría en Tinbergen Institute, que está compuesto por los departamentos de Economía de la Universidad de Amsterdam, Universidad Erasmus y Universidad Libre de Amsterdam.

Los alumnos de maestría de ese instituto pueden continuar sus estudios doctorales en una de las tres universidades. Actualmente está inscripta como candidata doctoral externa en la Universidad de Amsterdam y trabajará en su tesis bajo modalidad “sándwich”: algunas actividades se desarrollarán en Uruguay y otras en Holanda. La alumni UM, que actualmente es profesora de Microeconomía del London Study Programme e investigadora de la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía, ganó una beca de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) para financiar su doctorado.

¿Qué te motivó a seguir formándote en el camino del doctorado?

A medida que fui avanzando en la Licenciatura en Economía, fui desarrollando mi interés por la investigación económica. Sobre el final de mi carrera, comencé a trabajar como asistente de investigación en el Departamento de Economía de la UM, colaborando con el Centro de Investigaciones Aplicadas: pobreza, salud y familia. En esta experiencia, mi interés por la investigación se afianzó. Fue entonces cuando empecé a pensar en la posibilidad de seguir formándome para poder consolidarme profesionalmente como investigadora. 

Durante mi doctorado espero poder entrenarme para producir trabajos de investigación de alta calidad. Mis intereses académicos se centran en la microeconometría aplicada a educación, familia y salud. Espero que mi formación me permita contestar preguntas relevantes para nuestro país y poder hacer contribuciones que sean útiles para el diseño de políticas y programas en el área de educación y desarrollo social. 

¿En qué consiste tu tesis doctoral?

El proyecto está englobado en el área educación y desarrollo social. La tesis estará compuesta por una serie de trabajos de investigación, con un objetivo distinto cada uno.

Para uno de los trabajos, analizaré el impacto de la expansión del preescolar en Uruguay —que comenzó a mediados de los años 90— sobre la salud al nacer de los niños de la siguiente generación. En otro de los trabajos estudiaré la efectividad de herramientas de economía del comportamiento para incrementar la inversión parental y la fidelidad a un programa educativo para familias desfavorecidas en nuestro país. El tercer proyecto evaluará el impacto de un programa social del Estado.

¿Recomendás a los estudiantes de grado seguir sus estudios? ¿Por qué?

Sí, lo recomiendo. Tanto para aquellos que quieran desarrollarse profesionalmente en el mundo académico, como para aquellos que se quieran desempeñar en otros sectores, creo que un doctorado es sin dudas un gran plus en el mercado laboral, ya que te enseña a trabajar duro y de forma independiente: algo valioso para cualquier profesional.

Por otro lado, creo que el doctorado es una experiencia positiva en lo personal ya que es una etapa donde en gran parte te vales por ti mismo, te fijas tus propios objetivos y trabajas en pos de ellos. La motivación es crucial en este camino. Además, estudiar en el exterior fue algo que me enriqueció mucho y que recomiendo. Pude conocer otras culturas e hice amigos de todas partes del mundo.

A los alumnos de la UM, les aconsejaría aprovechar al máximo todas las posibilidades que les brinda la universidad. Por un lado, aprovechar al máximo los cursos, ya que son pilares esenciales para estar preparado en los estudios siguientes. Por otro lado, aprovechar el trato personal que hay entre los alumnos y profesores y la calidad humana de los docentes que tiene la universidad. En lo personal, los profesores de la UM siempre estuvieron ahí para ayudarme en todo lo que pudieran y siempre estaré agradecida por eso.