15.06.2017 |

Alumnos de FIUM ganaron beca de Tenaris

La empresa metalúrgica mundial financiará estudios de Thomas Hagenlocher y Joaquín Pena

Los alumnos de Facultad de Ingeniería (FIUM) Thomas Hagenlocher y Joaquín Pena ganaron una beca del “Programa Educativo Roberto Rocca” de la empresa metalúrgica Tenaris, de Grupo Techint. Estas becas ayudan a financiar las carreras de grado y doctorado de estudiantes de Ingeniería y ciencias aplicadas. En la siguiente entrevista, Thomas, que desde hace un año trabaja además en el Centro de Innovación en Organización Industrial (CINOI) de la FIUM, habla sobre esta nueva oportunidad.

Tanto él como Joaquín son alumnos de Ingeniería Industrial, de la que Thomas afirmó: “Es una carrera muy completa, que más allá de los aspectos técnicos me ha enseñado a buscar soluciones que no siempre están a la vista, a fundamentar mis opiniones y conclusiones con el mayor detalle posible, y a perder el miedo a enfrentar desafíos que, en una primera instancia, parecen no tener solución”.

¿Por qué decidiste presentarte a la beca?

Antes de que me plantearan la posibilidad de presentarme a la beca desde la UM, conocía a Tenaris como parte de un gran grupo empresarial con altísimo prestigio a nivel mundial. Es por eso que apenas me propusieron postularme dije que sí, ya que participar del proceso de selección —y en caso de que me eligieran, contar con la distinción— iba a ser muy positivo para mí y mi carrera profesional.

¿Cómo fue el proceso y por qué te parece que fuiste seleccionado?

El proceso comenzó cuando desde la FIUM nos eligieron a algunos otros compañeros de generación y a mí para postularnos a la beca. Luego tuvimos una serie de entrevistas con el Departamento de Recursos Humanos de Tenaris, similares a las de un proceso de selección laboral. Entre otras cosas, nos preguntaron qué expectativas teníamos de la beca y por qué nos habíamos postulado.

Creo que lo que más ayudó a que me seleccionaran fue el interés que mostré por el grupo y sus distintos programas. Luego de haberme postulado, empecé a investigar en mayor profundidad qué era Tenaris y encontré que dentro de su filosofía empresarial está muy afianzada la búsqueda de la excelencia y la constante formación. Personalmente me considero una persona que busca la excelencia día a día y que le gusta aprender constantemente, por lo que entiendo que mi perfil se adecuó al que buscaba Tenaris y eso contribuyó a que me seleccionaran.

¿Qué financiará la beca que ganaste?

La beca es, además del reconocimiento, una ayuda económica que brinda Tenaris a estudiantes de Ingeniería con un destacado desempeño académico, con el objetivo de que logren terminar su carrera en tiempo y manteniendo su alto nivel. Esta beca es parte del “Programa Educativo Roberto Rocca”, una fundación en honor al segundo presidente de Grupo Techint, quien tenía una vocación muy ingenieril.

En cuanto a lo económico, yo anteriormente contaba con una beca que era financiada por la UM para mi carrera de Ingeniería Industrial y, luego de este reconocimiento, mi beca pasó a ser cofinanciada por la UM y Tenaris. 

¿Por qué decidiste estudiar Ingeniería Industrial y por qué elegiste la UM?

Desde que entré a hacer 5º año en el Juan XXIII tenía decidido que iba a estudiar Ingeniería. Aunque no tenía bien claro cuál de las tantas ramas me gustaba más, y si bien me interesaban materias más relacionadas a otras carreras como Economía y Administración, estaba convencido de que mi camino iba hacia la Ingeniería. Creo que es una carrera muy completa, que más allá de los aspectos técnicos me ha enseñado a buscar soluciones que no siempre están a la vista, a fundamentar mis opiniones y conclusiones con el mayor detalle posible, y a perder el miedo a enfrentar desafíos que, en una primera instancia, parecen no tener solución.

Con respecto a la UM, la elegí porque, en primer lugar, es una universidad que apunta a la excelencia. Por otro lado, vi que no sólo tenía materias puramente técnicas, sino también algunas relacionadas a gestión de la calidad, investigación operativa, economía, emprendedeurismo, entre otras, y en esto vi que podía darme una formación como ingeniero complementada con otras áreas de mi interés.

¿A qué te gustaría dedicarte en el futuro?

En el corto/mediano plazo me gustaría especializarme en alguna o algunas de las tantas posibles salidas laborales como futuro Ingeniero Industrial. Si bien considero algo positivo la formación generalista de la carrera de Ingeniería Industrial, también tiene su leve contra y es que sabemos “un poco” sobre muchas cosas. Con lo competitivo que es el mercado laboral mundial actualmente, creo que además de esa  base general —que es indispensable— voy a tener que enfocarme y especializarme en algo que me apasione para poder destacarme.

Más adelante, luego de contar con suficiente experiencia laboral y haber encontrado ese nicho para especializarme, me gustaría hacer un MBA en el exterior.

Trabajás en el CINOI desde hace un año, ¿cuál es tu rol?

Originalmente me sumé al equipo para participar en los distintos proyectos de Investigación Aplicada que tiene el centro, cuyo principal objetivo es brindar investigación con rigor científico que sea de utilidad para las empresas. Incursioné en distintos temas relacionados a logística y cadenas de suministro, resiliencia urbana e Industria 4.0 y finalmente quedé encargado, con el liderazgo de Martín Tanco, de un proyecto junto con la Cámara Uruguaya de Logística (CALOG) para elaborar un Índice de Costos de Almacenamiento. Esta investigación está en curso actualmente, pero ahora también estoy trabajando en la gestión de proyectos dentro del CINOI: planificación, coordinación, identificación de oportunidades de mejora en la generación de nuevas iniciativas y la implementación de estas soluciones.