05.06.2017 |

Graduada de FCOM dirige documental sobre efecto Trump

Carolina Sosa, graduada de la Facultad de Comunicación (FCOM), es la directora de Trumphobia, un documental sobre el efecto de la política de Donald Trump en la sociedad estadounidense

Carolina Sosa ingresó a la Universidad de Montevideo en 2009 con una Beca a la Excelencia para estudiar en la FCOM, con énfasis en el área audiovisual. Gracias a su escolaridad en el transcurso de la licenciatura ganó otras becas.

Su primera pasantía la hizo un año después de entrar a la UM, en el área de producción audiovisual en la Embajada de EEUU y, en 2011, comenzó a trabajar freelance para productoras de publicidad como Kafka Films, Pardelión Films y Ruta Visual.

Como proyecto final de carrera presentó Okurelo Cine, la primera muestra de cine para ciegos y sordos en Uruguay que dirigió en 2013. Por esta iniciativa la invitaron a trabajar en CinemaFest 2014, un festival de cine internacional que se realizó en San Luis Potosí, México. En esta oportunidad dirigió el área de cine accesible, adaptando dos películas mexicanas para ciegos y sordos.

Al terminar la carrera, en 2014 comenzó a estudiar becada por Fulbright una Maestría en Cine Documental en la New York Film Academy (NYFA) en Los Ángeles, donde reside hoy.

El proyecto Trumphobia, un documental en desarrollo sobre el efecto de la política de Donald Trump en la sociedad estadounidense, se encuentra en plena campaña crowdfunding a través de Indiegogo.

En la siguiente entrevista recuerda su paso por la universidad y habla sobre la elección del tema del documental.

¿Qué recuerdos guardás de tu paso por la UM?

Cuando era alumna de la UM recuerdo ser la "rara", la que no pensaba igual a la mayoría y que, por lo general, me terminaba dando algunos problemas (ríe). Lo que más valoro de la UM es la exigencia y el nivel. He ido a otras universidades y al comparar me doy cuenta de que salís muy bien preparado. También no puedo olvidar mi comienzo como voluntaria en el VUM, en el que comencé a ser voluntaria en diferentes proyectos y me di cuenta de lo hermoso que es ayudar al otro sin pedir nada a cambio.

¿Cómo surgió tu pasión por el mundo audiovisual?

Mi pasión por el mundo audiovisual, sin duda, se lo debo a mi primera clase de edición en el primer año de la carrera de Comunicación. Desde chica pensaba que iba a ser escritora porque me fascina contar historias, pero cuando probé el corte y pego de vídeos me di cuenta del potencial que tiene y lo divertido que es. Ahí encontré mi pasión. También agradezco que la carrera fue bastante práctica, con una cámara en mano siempre que se podía, porque eso me dio la oportunidad de conocer una herramienta que no tenía a mi alcance.

¿Por qué decidiste especializarte en realización documental?

Porque quiero contar historias reales que inspiren, que generen conciencia, porque me encanta viajar y filmar (me pareció una carrera que puede involucrar ambas) y porque quiero dedicar mi vida a utilizar el arte como herramienta de cambio.

¿Qué te motivó a realizar un documental sobre los efectos de la política de Trump en la sociedad?

Sentí la necesidad de aportar mi granito de arena ante la situación caótica que tenía en frente. Cuando él ganó, EE.UU. y el mundo convulsionó, fue todo muy polémico y controversial. La gente empezó a salir a la calle a protestar y sentí la obligación de registrar el proceso.

Desde el principio decidimos concentrarnos en la gente y no en él específicamente. Se producirán diez millones de documentales sobre Trump, sobre sus políticas y demás. Yo quería hacer uno que fuera sobre las personas que se ven afectadas e influenciadas por él, enfocándome en la violencia y el odio que desató. Pero mi motivación principal fue la necesidad de entender el mundo en el que vivo, de escuchar la versión de aquellos que no suelo sentarme a hablar porque -como todos- juzgo y encasillo. Quería saber si yo había sido manipulada por los medios de comunicación. Y descubrí que así fue.

Luego de entrevistar a tanta gente y ver la realidad de muchos, descubrí que mi visión era muy acotada e influenciada por los medios que elegía consultar. La realidad es mucho más amplia y compleja. La clave fue abrir mi cabeza, ponerme en el lugar de aquél "loco", abrir mi corazón, sentir empatía y respeto. Es necesario trabajar para que más personas sientan y entiendan lo mismo. El mundo ya está muy roto, para sólo aportar más quiebres. Yo quiero unir, ¡pero con la verdad!

¿Qué es lo que más disfrutás de la realización de este proyecto?

Lo que más disfruto de este proyecto es saber que escuchar con todo tu ser abierto cambia vidas. Reafirmar el poder de la palabra y escuchar al otro, sin estar a la defensiva ni tratando de imponer tu visión sobre la otra persona. Esto hace que entiendas mejor el mundo en el que vivís. Por ende, te volvés más tolerante y pacífico.

¿Qué herramientas te dio la UM para desarrollarte profesionalmente y luego poder cursar una maestría?

La UM me introdujo en el mundo audiovisual, en especial algunos profesores, y esa formación hizo que me encaminara al cine. Todo lo que la UM no me lo pudo dar, lo fui a buscar a la maestría, pero sin duda fue una buena base.

¿Qué consejo le darías a los alumnos de FCOM que pretenden desempeñarse en el mundo audiovisual?

Que no deje de estudiar. El mundo cambia demasiado rápido todos los días, siempre hay nuevas tecnologías y herramientas para adoptar. No crean que por tener un título ya son los capos de la industria. Hay que practicar y practicar, mirar mucho cine y analizar. También aconsejo vencer el miedo a vender las ideas propias. Si creen que tienen una buena idea o una buena historia, convenzan al presidente de que los escuche.

*Para conocer en profundidad la historia del documental los invitamos a escuchar las entrevistas que le realizaron a Carolina en No toquen nada (Oficial) ►http://bit.ly/2rcEuLw y en Buen día Uruguay ►http://bit.ly/2qJeE0O