27.06.2018 |

“La Ingeniería Industrial me ayudó a crear y gestionar un emprendimiento gastronómico”

Diego Beinhacker, Ingeniero Industrial por la Universidad de Montevideo, es el fundador de Gabbs, un restaurante de comida rápida saludable en Ciudad Vieja con una carta en la que predominan las ensaladas frescas y nutritivas

Viajar, estar en contacto con culturas diferentes te cambia la vida y la forma de ver las cosas. Tras un viaje de dos meses por Asia en 2016, Diego volvió motivado para cumplir un sueño que tenía desde niño: dirigir su propio restaurante.

“En la casa de mis padres siempre se comió muy sano, nos encantan las ensaladas. Por eso nos llamaban la Familia Lechuga. Pero fue en Asia, al estar en mayor contacto con los animales y la naturaleza, que me volví más consciente del origen de las cosas que como”, contó Diego.

Luego de nueve meses de trámites, en noviembre de 2017 fundó Gabbs, un restaurante de ensaladas frescas y nutritivas que se pueden armar y aderezar en el momento. Se caracterizan por su gran tamaño y los más de 40 ingredientes y ocho aderezos que se pueden elegir para prepararlas a gusto. También ofrecen siete tipos de ensaladas estándar, bowls con una base de quínoa o arroz, sopas, guisos de lentejas, jugos naturales y postres. Hay días en los que se puede ver a Diego cocinando, pero actualmente le dedica más tiempo a la gestión.

«Con Gabbs quiero generar un impacto en la sociedad. Aportarle algo al cliente, que esté en contacto con la comida, y apoyar a los productores locales. Trabajamos con una nutricionista y no escatimamos en nada. La idea desde un inicio fue transmitir buena energía, por eso nuestro lema es Power Salads. Con eso queremos decir: “Dale para adelante con tus sueños”», explicó. 

¿Qué relación tiene Gabbs con la Ingeniería Industrial?

Hacemos mucho hincapié en los procesos, todo está muy medido y siempre nos preguntamos cómo podemos mejorar. Es muy importante para nosotros la mejora continua.  Además, para el tema de costos y números la cabeza de ingeniero también te da una mano.

¿Cómo es la cabeza de un ingeniero?

Es medio friki. Intenta llevarlo todo a los números y gráficas. Le gusta comprenderlo todo. Tiene una gran capacidad de análisis. En la cocina esta cabeza es importante porque hay muchos procesos. Igual, yo lo veo más como una industria alimenticia que como una cocina, respecto a horarios, reglas para cumplir, manuales de tareas, costos, temperaturas, la trazabilidad de las cosas, etc. Hoy puedo decir que la Ingeniería Industrial me ayudó a crear y gestionar un emprendimiento gastronómico.

¿Cuáles son tus planes a futuro?

Crecer y expandirnos.

¿Qué consejo le darías a los Ingenieros que quieren desarrollarse profesionalmente en un área poco tradicional?

Recomiendo que, primero, aprendan y estudien. Luego, que vayan por sus sueños. Suena trillado, pero es la realidad. Al principio te puede ir bien o mal, pero lo importante es tirarse al agua y darle para adelante con tus ideales, porque el tiempo que tenemos es finito. El resto viene solo. Independientemente del área, la ingeniería te va a ayudar a analizar y comprender las cosas, desde un software, una máquina, hasta el equilibrio que hay en el planeta.

 

* Crédito fotos de la galería: Gentileza de Gabbs.

Diego Beinhacker pertenece a la generación 2011 de la Facultad de Ingeniería de la UM. En el tercer año de la carrera comenzó a trabajar en el área comercial de Fidemar, empresa familiar encargada de suministrar válvulas, accesorios y controles para la Industria. Ese mismo año se fue un semestre a estudiar a la University of Massachusetts (Amherst) y a la vuelta continuó su experiencia laboral en la empresa de soluciones de pagos AstroPay. Tiempo después de obtener el título de Ingeniero Industrial en 2016, viajó a Asia por dos meses y a su regreso fundó el restaurante Gabbs en Ciudad Vieja (Alzaibar 1367).