En el marco del programa Nuevas Metodologías de la Enseñanza de las Ciencias, Matemáticas, Tecnología e Ingeniería, se realizó el Seminario de Innovación Pedagógica, dirigido a docentes de disciplinas científicas. La organización estuvo a cargo de las cuatros facultades de Ingeniería de Uruguay: Universidad de la República, Universidad Católica, ORT y Universidad de Montevideo.
La actividad central del seminario fue la conferencia del profesor Eric Mazur, docente y decano del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Harvard. Este reconocido investigador es el autor de Peer instruction: a user’s manual (Instrucción de pares: un manual), libro en el que expone su metodología de enseñanza interactiva y desafiante en clases numerosas.
En el teatro de la Alianza Francesa de Montevideo, el docente de Harvard expuso sus ideas sobre la educación en Ingeniería. Habló de cómo cambió su forma de enseñar Física ante los malos resultados que dejaba en su clase la enseñanza convencional. Presentó cifras que demuestran que la enseñanza por memorización y las fórmulas para resolver ejercicios no garantizan la asimilación del conocimiento. Mazur explicó que su objetivo es que se comprendan los principios básicos para que los estudiantes puedan aplicarlos luego a los casos. Para eso, diseñó el modelo de “Instrucción de pares”, en el que los propios alumnos enseñan a sus compañeros. Sus clases se plantean de la siguiente manera: los alumnos deben hacer una lectura previa de los contenidos (Mazur aconseja no perder tiempo de clase en dar información que está en los libros o en internet); una vez en clase, se profundizan los conocimientos y se realizan pruebas son conceptuales, no de memorización. Para ilustrar su punto, comentó que le permite a sus estudiantes que lleven material a la prueba, porque no se evalúa tanto el resultado como el proceso que llevó a obtenerlo.
Eric Mazur invitó a los presentes a probar el modelo de instrucción de pares. El profesor planteó un caso y una pregunta de múltiple opción. Cada participante contestaba marcando el número de la opción que le parecía correcta en un control remoto. Las respuestas se graficaban en la pantalla gigante mediante un software. El docente mostró los resultados y pidió que intentaran convencer a alguien que había respondido diferente. Los participantes contestaron otra vez con el control remoto y el 28% que había acertado ascendió casi al 50%.
|