El eje central de la conferencia fue uno de los autores españoles más importantes de la narrativa de los últimos 30 años, Eduardo Mendoza. A través de una de sus novelas, La ciudad de los prodigios, el profesor Gustavo Martínez se refirió a los vínculos existentes entre la literatura posmoderna y la literatura picaresca.
"Después de la primera mitad del siglo XX, la narrativa se centra en aprovechar las búsquedas o las exploraciones hechas antes y las trata de combinar de manera original. La narrativa posmoderna está centrada en la crisis del yo y en la crisis del conocimiento. Lo cual inspira que muchos personajes posmodernos indaguen aunque sin mucha fe de encontrar explicaciones referidas a su vida y el mundo", explicó Gustavo Martínez.
El profesor Martínez optó reflexionar la novela de Eduardo Mendoza porque considera que es importante difundir a un autor que lo merece cuando no se lo conoce demasiado en Uruguay. Además, Mendoza ejemplifica la idea de que la narrativa posmoderna tiene tradiciones del pasado que toma y reelabora en algo original.
Por eso, Martínez tomó el paradigma de la novela picaresca El Lazarillo de Tormes, para ver cómo en una época muy distinta ese modelo es transformado y reelaborado por Mendoza. "El personaje central de Mendoza es un individuo que se vale de su ingenio y de su astucia para escalar posiciones ya que es de bajo origen social. Pero cuando llega a tenerlo todo, toma una actitud muy posmoderna que es la de desencanto. Mientras que Lazarillo está orgulloso de dónde llegó. El personaje de Mendoza no logra la satisfacción, siente que se le ha escapado muchas cosas. En este sentido se diferencia de Lázaro", explicó el docente.
Gustavo Martínez es Profesor de Literatura egresado del I.P.A. Profesor de Literatura Española, Medieval y de Corrientes Literarias en el I.P.A y Director del Departamento de Literatura de la Escuela Integral Hebreo-Uruguaya.
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